Las Merindades,Sedano y las Loras
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Quiero hacer resaltar, que este viaje es corto en el tiempo, más del que sería necesario para recorrer estas comarcas. Se realizó con motivo de hacer una “cata” para ver si ofrecía posibilidades, lanzando un resultado muy positivo, abriendo expectativas para futuros viajes. Por lo tanto, tras esta primera incursión, ruego me perdonen aquellas poblaciones y parajes en los cuales no pudimos estar por falta de tiempo, tales como el Salto del Nervión, Cueva de Ojo Guareña, Ermita de San Bernabé, Espinosa de los Monteros, Oña, y tantos otros.
Día 1 (sábado 04-04-2007) Salimos a las 10:00 horas rumbo hacia Madrid desde Cartagena, está nublado, la ruta nos cunde, paramos a repostar en una gasolinera a unos 40 km, de Madrid, en Villarejo de Salvanés, estando repostando Gasoil, me fijo en una pizarra cercana a los surtidores, pizarra ésta perteneciente a un restaurante con una serie de platos que intuitivamente nos agradan al estómago y además por sólo 9’50 €, el restaurante se halla localizado al otro lado de la autovía (sentido Valencia), para cuyo acceso hay que utilizar un paso peatonal subterráneo (80 metros), el cual atraviesa ambos sentidos de la autovía y resulta bastante claustrofóbico aunque dispone de iluminación eléctrica mediante pulsador, el caso es que cuando llegamos al restaurante, en su puerta hay otra pizarra de contenido idéntico pero cuyo precio había cambiado sensiblemente, 12’50 €, aquello nos pareció obra de la picaresca española, por tal motivo y de mutuo acuerdo decidimos darnos la vuelta y comer en la AC.
Cruzamos Madrid por la M-50, dirección A-1, Burgos, íbamos prácticamente solos, igual desde Cartagena, pero los carriles contrarios eran otro cantar; son fechas muy próximas al comienzo de la Semana Santa. Bordeamos Burgos y llegamos a Briviesca, son las 18:00 horas, damos un paseo por sus calles, visitamos su Plaza Mayor, muy concurrida, observando un detalle curioso y es que todos sus árboles tienen las ramas injertadas con las ramas de los árboles colindantes, formando un entramado que asegura una gran sombra en verano. En dicha plaza, en su centro, existe un gran kiosco musical para conciertos al aire libre, a un lado de dicha plaza está la Iglesia de San Martín, muy bonita, más bien auténtica, parece que entras en otro siglo. Hay varios sepulcros monumentales, uno de ellos perteneciente a Don Pedro Ruiz de Briviesca en una de sus capillas, el Coro es increíble, al cual se accede por una ancha escalera, las columnas que sustentan el techo son de un diámetro enorme. Continuamos paseando y también en dicha plaza observamos el Ayuntamiento, un edificio de piedra que sobresale en la acera del resto de edificaciones. A continuación nos acercamos a la Colegiata de Santa María, muy hermosa desde su exterior, con sus dos torres flanqueándola, pero presumo que su interior se encuentra en estado lastimoso debido a lo que observo en sus ventanas superiores. Muy cerca se encuentra el Convento de Santa Clara, al cual si podemos acceder y contemplamos su bien restaurado Claustro, hoy Centro de Oficinas Municipales, el hecho más significativo de la historia de Briviesca es la celebración de Cortes por parte de Juan I, en que estableció el título de “Príncipe de Asturias”. Retomamos la AC, dirección a Frías, nuestro próximo destino, como es habitual en casi todos nuestros viajes, el “TomTorróm” nos dirige el rumbo y nos mete por un camino agrícola tercermundista, sólo por ahorrarse un centenar de metros por otra buena carretera, a partir de este momento, ¡Mapa de carreteras en el salpicadero!
Cruzamos la Sierra de Oña por la BU-504. En su punto más alto nos encontramos con el Mirador de Portillo Busto, el cual dispone de un pequeño parking, la vista es impresionante, a partir de este momento, entramos en Las Merindades, que forman una comarca que se emplaza en el Norte de la Provincia de Burgos, en el límite con las provincias de Vizcaya, Álava y Cantabria, cuyo nombre proviene de que en el siglo X aparece el término Merindad, que hacía referencia a un territorio donde un Merino ejercía como representante real, el cual era la figura encargada de resolver conflictos en su territorio, cumpliendo funciones que en la actualidad son asignadas a los jueces.
Continuamos por la BU-504, bajando, poco antes de llegar a Frías, entramos en un angosto y precioso desfiladero, acompañando el curso del río Molinar, el cual nos conduce hasta un kilómetro antes de llegar a nuestro destino, donde justo a su salida se halla la pequeña población de Tobera, con su Ermita situada bajo aquellas paredes que conforman el desfiladero, que visitaremos más adelante. Finalmente llegamos a Frías, estacionamos en su Parking, bajo su Castillo, N-42º45’43” y W-3º17’47”, esta población es de las más bonitas de España, perderse por sus calles es una auténtica delicia, parece que el tiempo se detuvo hace muchos siglos.
Día 2 (domingo 05-04-2007) Nos ha despertado el canto de los pájaros; que noche más silenciosa. Tras desayunar nos acercamos al pueblo (1 minuto) y paseamos por sus medievales calles. Frías es precioso, es un atractivo núcleo de sabor medieval, encaramado en un abrupto cerro que aparece presidido por la silueta de un dominante Castillo, si a esto le sumamos su ciudadela y las vistas que desde ella se admiran, nos encontramos ante uno de los más hermosos panoramas de las tierras burgalesas, la villa permanece en silencio y casi fantasma, excepto por alguna Sra. barriendo su puerta. A las 11:00 horas abre Información y Turismo, donde se adquieren las entradas para acceder a su colindante Castillo (1’5 € persona), atendido por dos chicas muy simpáticas y con muchísimo agrado te explican las cercanías y no tan cercanos lugares de interés para el visitante.
Penetramos en el interior del Castillo de los Velasco, el cual dispone de paneles explicativos suficientes. Puede accederse hasta lo más alto de su Torre del Homenaje, las vistas son maravillosas, por donde mires. Se oyen campanas tocando a Misa, procedentes de la Iglesia de San Vicente, junto a la que se pueden admirar las casas colgadas. Es domingo y los fieles protagonizan una procesión por las inmediaciones de la Iglesia. Paseamos por sus calles empedradas, desde lo alto del pueblo hay magníficos miradores y rincones preciosos, se realizan visitas guiadas por el conjunto medieval, mínimo 5 personas, pero no hay cupo suficiente para realizarla, otra vez será, decidimos tomarnos unos pinchos con cerveza en el “Bar la Roca”, amplia variedad y están buenísimos, por sólo 1 € cada uno.
Retomamos la AC y retrocedemos hasta el cercano pueblo de Tobera, para pasear descubriendo sus hermosas cascadas, en el centro de este diminuto pueblo hay una pequeña plaza circular, en la cual existe un grifo, pero estacionamos más holgadamente junto a la Ermita de la Virgen de la Hoz N-42º44’54” y W-3º18’22”. Tras cruzar un puente romano de un solo ojo, apenas distante unas decenas de metros, vemos que la ermita permanece cerrada y bajo ésta la Ermita del Cristo de los Remedios, donde comienza un sendero que te lleva al pueblo, a través de los miradores de las cascadas del río Molinar o al propio pié de cada una de ellas, sería un error imperdonable no recorrerlo.
Regresamos a Frías y estacionamos en el área recreativa junto al río Ebro y al precioso puente fortificado de origen romano que lo cruza, antaño puerta de acceso a la población, puente éste con una gran torre sobre su centro, en la cual existe una estrecha escalera que te conduce hasta lo más alto de la misma, dicha área dispone de abundante aparcamiento, así como barbacoas, arbolado y césped, bancos y mesas, sobre una de las cuales comimos. Para tomar café nos acercamos hasta un Bar-Restaurante muy próximo, “El Albergue”, donde nos pusieron un café buenísimo.
Ahora nos dirigimos a Trespaderne, a visitar su Centro de Interpretación y el Castillo de Tedeja. En el trayecto nos acercamos a contemplar la Torre de los Bonifaz, su exterior, ya que su interior se encuentra cerrado y en estado ruinoso. Llegamos a Trespaderne y más concretamente a su Centro de Interpretación tras cruzar el río, sito en el almacén de la estación del tren de Trespaderne, el cual dispone de abundante espacio para estacionar N-42º48’01” y W-3º24’00”. Nos encontramos con una nota informativa en su puerta, la cual dice: “Cerrado hasta el 8 de abril de 2009”, por lo que nuestro gozo en un pozo, por allí mismo también se accede al Castillo de Tedeja, camino no apto para ACs, el cual queda situado sobre un cerro y sólo existe su base, pero eso sí, con unas vistas formidables sobre el desfiladero de La Horadada, en la Sierra de la Llana, al cual nos dirigimos a visitar las Cuevas de los Portugueses, apenas a un par de kilómetros del inicio del desfiladero y junto al desvío hacia Tartalés Cilla, donde estacionamos. Estas son unas cuevas-vivienda, de libre acceso, talladas por trabajadores portugueses, formando como un pequeño barrio atravesado por un arroyo. Cantidad de estas se comunican interiormente entre sí, su construcción se remonta a la época visigoda y altomedieval, su nombre actual se debe a la ocupación de estas a primeros del S-XX, por trabajadores portugueses durante las obras de construcción del canal hidroeléctrico de Trespaderne, produciendo importantes modificaciones en su estructura original.
A continuación nos dirigimos retornando a Quintana María, donde estacionamos delante de unas viviendas, junto a la carretera principal, nada más cruzar esta hacia su Ermita de San Juan, hay varias fuentes para aprovisionar de agua. Cruzamos esta reducidísima población en dirección a su Ermita, en esto conocemos a Yolanda y José, los cuales, con sus dos retoños nos acompañan y guían hasta la cercana Peña de San Clemente, tras rebasar la Ermita, sendero fácil y cómodo de apenas cinco minutos de recorrido, donde se emplaza junto a un pinar una Necrópolis Altomedieval, formada por 40 tumbas de diferentes tamaños. Desde este lugar se divisa espléndidamente el Valle de Tobalina, el río Ebro, los montes Obarenes y el cerro de Frías.
Más tarde llegamos a Herrán, posiblemente el pueblo más antiguo del valle, final de carretera, pueblo muy pequeño, cuidado y agradable, el cual dispone de un buen Parking en su entrada, N-42º49’15” y W-3º13’47”, paseamos por el pueblo y decidimos volver a Frías, mañana volveremos para recorrer la ruta senderista Herrán-Ribera, ruta no indicada en el plano situado en el Parking con rutas senderistas, pero esta ruta fue una de las vías más importantes de comunicación del valle desde la época romana y durante toda la Edad Media, en la ruta encontraremos dos viejos puentes de posible origen romano, así como ruinas de diferentes ermitas.
Otra vez en Frías, en su parking, caminamos hasta su centro turístico y nos sentamos en una de sus terrazas a tomarnos algún tentempié, al regreso al parking, observamos la presencia de otra AC.
Día 3 (lunes 06-04-2007) Amanece con niebla densa, debido a la cercanía del río Ebro, compro una barra de pan en el horno frente al parking, buenísima. Nos desplazamos hasta Herrán, debido a su altura no hay niebla. Estacionamos nuevamente en su parking, junto a este sale una pista asfaltada que en breve te lleva al inicio de la ruta senderista, donde podemos aprovisionar de agua la AC, hay una fuente con un buen caño junto al lecho del río Purón. Comenzamos la ruta, tras la primera curva hay un área con bancos y mesas en un pequeño prado, a continuación comienza una suave ascensión, impresionantes farallones de piedra, sobrevolados por varias parejas de buitres. Llegamos a la primera cascada, muy hermosa, luego, al primer desfiladero, tras cruzar una puerta de paso y un puente, pasamos junto a la Ermita de San Roque, pegada a la pared de desfiladero. Comienza otra ascensión, no tan suave, casi arriba, se divisa abajo a nuestra izquierda otra cascada, quizás la más bonita, más adelante llegamos a otro puente y otro desfiladero, tan estrecho que su paso hubo que ser tallado en la pared, una perspectiva preciosa, bajo nuestros pies y a unos cuantos metros, ruge el río Purón entre peñas. Más adelante ruge otra cascada, a partir de aquí el entorno cambia, mucha arboleda ribereña. Llegamos a otra puerta, la cual traspasamos y cerramos a nuestro paso, se abre ante nosotros un extensísimo prado verde de algún kilómetro o más de superficie, al fondo la población fantasma de Ribera y sobre ella su Iglesia Medieval, antes de decidirnos a cruzar dicho prado, observamos los alrededores buscando la presencia de reses, las cuales no divisamos, pero sí sus excrementos, los cuales nos indican por su estado, la no presencia de estos animales en alguna semana. No fiándonos de ello, decidimos atravesar el basto prado, bastante separados entre nosotros, Coqui a un centenar de metros tras de mí, como medida de precaución ante una urgente retirada por la aparición de alguna rés con agudo sentido de la propiedad, lo cual denotaría embistiendo. El prado se nos hace más extenso de lo que realmente es, ya una vez, encontramos en otra ruta, un letrero puesto por un ganadero junto a una puerta de acceso al prado, que decía: “Si Vd. es capaz de cruzar corriendo este prado en ocho minutos, éstas vacas lo hacen en cuatro”.
Finalmente y sin contratiempos llegamos al ruinoso poblado, donde existe un panel explicativo de la zona, prácticamente invadidas por la maleza paseamos por sus calles, subimos hasta su iglesia, de finales del románico, todavía cuenta con algunos relieves románicos de interés, único edificio completo, en pié, cuya puerta inexistente te permite el acceso a su interior, haciéndolo forzosamente a través de una recia jaula, la cual te permite apreciar su contenido, el cual se limita a unos frescos murales góticos, situados sobre sus paredes, protegiéndolos de visitantes indeseables, muy acertada esta medida, aunque una pena el estado de abandono. El tiempo comienza a cambiar, chispea, iniciamos el regreso, distancia recorrida entre ida y vuelta, 8 kilómetros, tiempo empleado 2 horas y 40 minutos, incluyendo paradas, está clasificada esta ruta como de dificultad baja, personalmente la clasificaría entre baja y media, el recorrido en su totalidad es precioso, merece la pena.
Ya de vuelta, hemos comido en la Ac, en el parking de Herrán, tras una reparadora ducha y descansado un rato, tras cargar agua, nos dirigimos a nuestro próximo destino, Medina de Pomar, deteniéndonos antes en Cebolleros, población minúscula pero de hechos mayúsculos, donde un vecino levantó con sus manos un Castillo, utilizando como material de construcción cantos rodados, con almenas y muy complejo, a falta de algún pequeño remate, dicha obra quedó inconclusa por el fallecimiento de su creador. Según temporadas es visitable.
Llegamos a Medina de Pomar, antigua capital de las Merindades, con un no menos rico y variado patrimonio artístico y cultural entre el que sobresalen el Monasterio de Santa Clara y el Museo histórico de las Merindades, ubicado en el antiguo Alcázar de los Velasco, la Ermita de San Millán y la parroquia de Santa Cruz.
Lo cruzamos y tomamos dirección a Villarcayo, buscando un buen lugar donde estacionar, encontrándolo en la C/ Campo de la Feria, N-42º55’50” y W-3º29’17”, un gran parking de acceso libre, donde muy cerca estacionan ambulancias médicas y la noche podría ser algo “musical”, pero no fue así, ¿por respeto a los vecinos?
Decidimos recorrer su casco histórico, llegamos a la Iglesia de Santa Cruz (siglo XV), contiene sepulcros, su interior es muy bonito. Nos trasladamos al cercano Castillo de los Velasco o Alcázar de los Condestables, el más grande de Burgos, hoy transformado en Museo de las Merindades, su horario de apertura, excepto lunes, es a las 12:00 horas; Información y Turismo, situado en C/ Fernando Álvarez, a las 11:00 horas. Estos horarios te destrozan la mañana, dedicamos el resto de esta tarde a pasear y admirar el Ayuntamiento y la Plaza Mayor, las Casas de la C/ Condestable. Dicha villa tenía varios accesos, estaba rodeada por una muralla y se accedía a la misma a través del Arco de la Judería, Arco de la Cadena y Puerta de Oriente, quizás esta última de lo más atractivo, arquitectónicamente hablando. Volvemos a su Plaza Mayor y nos sentamos en uno de sus bares, comienza a llover y la temperatura está bajando, retornamos a la AC.
Día 4 (martes 07-04-2007) Una noche muy silenciosa, esta madrugada ha llovido, cuando nos levantamos hay nubes pero quiere salir el sol. Hacemos tiempo paseando por el casco histórico, esperando que Información y Turismo abra a las 11:00 horas. Tras recabar información nos dirigimos caminando hasta el Monasterio de Santa Clara, que abre a las 11:30 horas, pero antes nos acercamos a la Ermita de San Millán, anexa al citado Monasterio, y que abre a las 11:00 horas, donde obtenemos una entrada conjunta para San Millán, Monasterio Santa Clara y Alcázar o Museo de las Merindades, por 3’50 € persona y todas ellas guiadas. La guía de la Ermita nos documenta de una manera imposible de mejorar, a pesar de ser su primer día en este puesto como nos comentó, al finalizar esta, sólo faltó que nos expidieran un título sobre realización de un “Curso de Románico Burgalés”. A continuación nos dirigimos a la entrada del Monasterio, a escasos cincuenta pasos, pero advertimos que a pesar de ser algo más de las 12:00 horas, permanece cerrado, la única puerta abierta es la del Torno del Monasterio, para intentar obtener información sobre qué ocurría me decido a tocar el timbre. Al poco y tras el Torno, oigo una voz femenina que me dice: “Ave María Purísima”, me quedo un poco “pillado”, pero le respondo automáticamente: “Sin pecado concebida”, tras lo cual le explico el porqué de mi llamada. Se me ofrece para llamar telefónicamente a la guía del Museo del Monasterio, pero le ruego lo deje sin efecto, ya que a las 12:30 horas abre el Alcázar de Medina de Pomar con su Museo Histórico de las Merindades. Una vez allí, comenzamos la visita por el Alcázar y sus diferentes estancias y plantas, cuando a punto estamos de terminar en la última planta, nos comunican por megafonía de que va a dar comienzo la visita guiada, bajamos a recepción y nos encontramos a la misma guía de la Ermita de San Millán, la cual nos reconoce y le contamos lo ocurrido en el Monasterio de Santa Clara y nos comenta que ella misma al finalizar nuestra anterior visita en la Ermita, avisó a su compañera del Museo del Monasterio, que nos dirigíamos hacia allí, a lo cual, su compañera le manifestó que no iba a estar, porque se encontraba realizando la compra, ¡De vergüenza! Comenzamos la visita guiada al Alcázar con esta Sra., la cual lo explica todo muy detalladamente, ¡Es un encanto escucharla!
Salimos del Alcázar a las 14:00 horas y nos dirigimos al centro de la población, a través de la C/ Mayor, hasta la Plaza Somovilla, donde existen varios Mesones así como Restaurantes. Observando sus cartas, nos decidimos por “Restaurante Linaje”, ¡¡Chapó por la elección!!, cocina casera exquisita y abundante, de las de cuchara, por tan sólo 8’50 € persona, hay que ir pronto o ir con paciencia, el comedor no es muy grande y además es Hostal con clientela de avanzada edad a pensión completa, de verdad que merece la pena, no tiene máquina de café, pero esto lo solucionamos en la competencia.
Recogemos la AC y nos desplazamos hasta Villarcayo, población más pequeña que Medina de Pomar, pero muchísimo más animada y vital. Visitamos su Plaza Mayor, las casas blasonadas de la C/ Santa Marina y no pudimos visitar el Monasterio de Santa María la Real de Vileña por haber sido trasladadas sus monjas ¡Hoy con los Monasterios, lo llevamos claro! Sí pudimos ver el Paraje de El Soto, en la misma localidad de Villarcayo, a escasos metros del Ayuntamiento, unos prados enormes y un campo con abundantes y grandes choperas y también con enorme letrero que dice: “Prohibido acampar y pernoctar”, y como donde las dan, las toman, en un extremo del prado, habían algo más de media docena entre caravanas y remolques de feriantes, de diversas étnias.
Continuamos camino hacia Puentedey (Puente de Dios). Nada nos hace sospechar lo que allí nos vamos a encontrar. En la última curva, vemos un gran túnel, un gran puente natural, bajo el cual discurre el río Nela y encima de ese enorme túnel, la población, la cual aún conserva algunos restos románicos, con la Iglesia de San Pelayo. Este túnel tiene unas medidas aproximadas de 15 metros de alto, por 25 metros de ancho y 75 metros de largo, provisto de playa con fina arena en su interior, creado por la erosión del río durante miles de años, ¡¡Impresionante y bonito!! Recorremos la bóveda por su interior y también recorremos el pueblo, visitamos su Iglesia y muy cercana a esta se encuentra una casa-fuerte excelentemente restaurada que perteneció a los Velasco.
Debo advertir, que estacionar es problemático, debiendo hacerlo sin problemas insalvables tomando su 1ª calle a la derecha, giro muy ajustado, dirección Quintanilla-Valdebodrés y tras pasar sobre un puente situado frente a la bóveda y a continuación tras pasar por debajo de un puente de ferrocarril que fue desmantelado, ya podemos encontrar un lugar para estacionar debidamente N-42º58’36” y W-3º41’03”.
Ahora encaminamos nuestros pasos hacia el Puerto de Montaña de Corrales, a partir de aquí, abandonamos la comarca de Las Merindades y entramos en la de Sedano y las Loras, situada en el noroeste de la provincia de Burgos, nombre éste debido a un llamativo relieve a base de largas y estrechas estructuras rocosas, conocidas como loras. El enclave estrella de toda la comarca es el Cañón del Ebro, una serpenteante y profunda garganta de más de 200 metros de profundidad, la cual podemos admirar en todo su esplendor desde un mirador volado en la carretera hacia Pesquera de Ebro, donde debido a unos hechos acaecidos y con motivo de nuestra corta estancia en esa población, sólo recomendaré evitar cualquier escala en ella, ¡No nos quieren!
Tras retroceder unos kilómetros, estacionamos en Población de Arreba, antes de su entrada hay un área de picnic y luego un gran pilón N-42º53’25” y W-3º46’21”.
Día 5 (miércoles 08-04-2007) Tras desayunar, nos damos un corto paseo por Población, un remanso de paz y sosiego, con su característica Iglesia de la Inmaculada Concepción, a cuyo campanario se accede por el exterior de la Iglesia. Sin nada más que destacar. Tomamos rumbo hacia Orbaneja del Castillo, en cuya población no tenemos un lugar adecuado para estacionar, sólo en la curva tras rebasar la cascada que desciende del pueblo, hay un anchurón donde bien colocadas cabrían sólo media docena de ACs, pero claro está habría que llegar temprano N-42º50’03” y W-3º47’32”. Para acceder peatonalmente existe una hermosa escalera de 139 peldaños, la cual discurre paralela a la gran cascada que nace en el centro de la población y de una gran oquedad en la pared de la montaña. Es una población muy rústica, muy bonita, existen varios bares con una amplia oferta gastronómica, en donde nos sentamos a tomar algo, deleitándonos de la panorámica que desde allí se divisa, gracias a un entorno fantástico, donde con ocasión del meandro originado por el río Ebro, la pared de roca frente a la población tiene formas de almenas, lo que simula un castillo, de ahí el nombre de la población. En el pueblo abundan las casas de sillería blasonadas, destacando la Torre y el Palacio de los Bustillo. Presidiendo todo el entramado urbano se alza una importante Iglesia con portada del siglo XVII, tras recorrer todas sus calles retomamos de nuevo la AC.
Nos dirigimos a Valdelateja, pintoresca población. Dispone de un parking para visitantes en su entrada N-42º46’33” y W-3º46’10”, existe un grifo frente a él. Tras pasar por el bonito puente situado en el centro de la población y sobre el río Rudrón, llegamos a su Iglesia, de Santa Eulalia, muy acogedora, donde podemos sentarnos junto a ella y saborear un buen refresco del bar colindante y deleitarnos con la magnífica panorámica que desde allí se divisa y con el melodioso sonido del discurrir de las aguas. Al lado de esta población se alza una enorme peña, la Peña de Siero, en cuya parte superior se emplaza la Ermita de las Santas Centola y Elena, y si tenemos fuerzas podemos acceder hasta ella por una senda a tal fin, en esta población se inicia la ruta senderista de el cañón del Ebro.
Al pasar por Covanera, vemos un indicador que dice: “El Pozo Azul – 250 metros”, nos detenemos junto a la carretera, existe mucho espacio en ambos lados, caminamos más de 250 metros y nos encontramos otro indicador que reza: “El Pozo Azul – 250 metros”, comienzo a mosquearme, la picaresca del ser humano es infinita, después de más de 250 metros, llegamos a una cerrada del monte, donde existe un enorme nacimiento con un caudal de agua muy abundante, una espectacular surgencia de origen kárstico que está considerado como el mayor sifón de España, dicho nacimiento es un pozo de un intenso color azul. En el pueblo hay un bar con fotografías subacuáticas del interior del pozo-gruta, espeleobuceadores han conseguido explorar cerca de dos mil metros de sus inundadas y misteriosas galerías.
Retomamos la Ac, el tiempo se nos acaba. Damos un tironcito kilométrico y nos acercamos hasta Burgos capital, la cual ya conocemos de otro viaje anterior, pero nos dejó tan buen sabor de boca que decidimos rememorarlo, aunque sea de forma rápida. Estacionamos en una zona que ya conocemos, la cual es elegida asiduamente por autocaravanistas de todas las nacionalidades, en las inmediaciones de la Plaza de la Estación, con abundante estacionamiento N-42º20’05” y W-03º42’31”. Entramos al casco histórico pasando bajo el impresionante Arco de Santa María, que nos desemboca junto a la Catedral. Paseamos por las calles y plazas peatonales próximas a la catedral como la Plaza de la Libertad, y decidimos comer en otro lugar que también conocemos con anterioridad “Cervecería Morito” en C/ Sombrería, situada en el lateral trasero de Información y Turismo. Dicha cervecería en su planta superior dispone de restaurante, su carta es preferentemente a base de fuentes y tostas, cuidado al pedir, porque son muy exagerados. Se come maravillosamente bien, por 12 €, calidad y presentación. Ir temprano, se llena, ¡Comimos de fábula! A continuación damos otro paseo por las inmediaciones y nos dirigimos lentamente a por nuestra AC, quizás resistiéndonos a que se termine este viaje que ya va tocando a su fin.
Nos desplazamos hasta la población Segoviana de Sepúlveda, donde estacionamos en un gran parking desierto N-41º17’55” y W-03º44’45”. Muy cerca del centro de la población, tras pasar por el Arco o Puerta Ecce-Homo, de acceso a la antigua población, visitamos la Iglesia de la Virgen de la Peña. La gran torre románica de este templo data de principios del siglo II. Tiene un hermoso retablo policromado que ocupa todo el altar, su suelo está formado por lápidas funerarias, desde su exterior se divisan esplendidas panorámicas de las Hoces del Duratón. A continuación visitamos el Museo de los Fueros, miércoles gratuito, situado junto al Arco de acceso antes mencionado, donde se encuentra la parte más importante del patrimonio artístico y arqueológico de Sepúlveda. Su interior es una Iglesia, la de los Santos Justo y Pastor. Dispone de una curiosa cripta, en su recorrido interior dispone de proyecciones documentales sobre Sepúlveda. Recomiendo la visita a este Museo. Luego nos acercamos a su Plaza de España, con un original trazado, rectangular y parcialmente porticada, a escasos metros se sitúa la Iglesia de San Bartolomé, de origen románico (siglo XII) predominando en dicha Plaza, un edificio con tres torres (una de ellas con campanas), se trata de la cárcel de la Villa que fue un antiguo presidio construido en el siglo XVI. Bajo éste se encuentra Información y Turismo y frente a esta el Ayuntamiento. La Plaza de España es paso obligado a la otra vertiente de la población, hasta hace poco que se creó un túnel que lo atraviesa por su parte inferior, y tras recorrerla casi en su totalidad partimos nuevamente.
Nos desplazamos hasta Madrid, la autovía va muy densa en cualquier sentido, cruzamos Madrid anocheciendo, sin retenciones, al salir dirección Valencia ya es otra cosa, mucho tráfico y muy denso, menos mal que en la provincia de Cuenca, nos desviamos, más concretamente, hacia la población de Uclés, a su Monasterio N-39º58’47” y W-2º51’45”, donde al llegar, quedamos sorprendidos por la presencia de otras 9 ACs.
Día 6 (jueves 09-04-2007) Dormimos de maravilla. Durante la madrugada llegó otra AC, la cual se situó a nuestro costado ¡Ni nos enteramos! Mientras desayunamos llega la Sra. encargada del Monasterio, el nutrido grupo de autocaravanistas entra a visitar el Monasterio. Luego, subo a un punto dominante para obtener alguna foto de la fachada del Monasterio con todas las ACs, al bajar, oigo una voz que me llama, ¡Que sorpresa!, se trata de mi buen amigo “Desaviajero” (Gines y Mercedes), el cual va en aquel grupo de ACs, tras charlar unos minutos, nos marchamos dirección Saelices, más concretamente al Parque Arqueológico de Segóbriga N-39º53’33” y W-2º48’30”.
Dispone de un buen parking aunque bastante inclinado, el cual estaba al 50% de capacidad. Entramos a su Centro de Interpretación, 4 € persona con visita guiada, al poco comienza la ruta con la guía, una chica joven simpatiquísima, pero muy justita de conocimientos, formamos parte de un grupo numerosísimo, más de 100 personas, recorremos el Anfiteatro, el mayor monumento de Segóbriga con un aforo de 5500 espectadores. El Teatro, construido en tiempos de Tiberio y finalizado hacia el 79 d.C., el graderío se divide en tres partes, separado por corredores para diferenciar por clases a sus habitantes. La Muralla y Puerta principal, Segóbriga tuvo una muralla de 1300 metros de recorrido, construida en tiempos de Augusto, tenía varias puertas, bajo ella atraviesan las cloacas para el desagüe de la ciudad. Las Termas, entre el Teatro y la calle paralela a la Muralla se levantaron unas Termas en época de Augusto, junto a la puerta de la Muralla se hallaban las letrinas. La Basílica, en el lado oriental del Foro estuvo ocupada por la Basílica civil, lugar de grandes operaciones mercantiles y donde los magistrados administraban justicia, durante su excavación se descubrieron seis esculturas de miembros de la familia imperial. El Foro o Plaza de la ciudad, ocupaba un gran espacio, por donde se accedía a los monumentos más emblemáticos de la ciudad, pues era el centro político y social de Segóbriga. El edificio escalonado, en tiempos de Vespasiano se comenzó a construir un gran edificio frente al Foro, su acceso se realizó a través de una gran escalinata. Las Termas monumentales, se construyeron a finales del siglo I d.C. y estaban destinadas al baño e higiene, al esparcimiento y negocios, al norte estaban las habitaciones de servicio, las leñeras y los hornos para calentar los baños. Las Necrópolis, se situaban extramuros, junto a las vías que salían de la ciudad. La Basílica Visigoda, uno de los edificios más famosos de Segóbriga, en su interior fue depositado el sarcófago que contenía los restos del Obispo Sefronio, año 580 d.C.
Total del recorrido, una hora y cuarto aproximadamente, una vez que la guía se despidió, nos separamos del nutridísimo grupo y fuimos un poco por libre, volviendo al Centro de Interpretación y visionamos una proyección de 10 minutos que no pudimos ver anteriormente, el Parking está saturadísimo, comienza otra visita guiada de otro centenar de personas, nosotros nos marchamos.
Tomamos rumbo a Puebla de Almenara. En un monte cercano se encuentra el Castillo de Almenara, en estado un poco ruinoso, pero tuvo que ser muy bonito, se puede acceder hasta su proximidad y estacionar la AC en el parking de la estación repetidora cercana y a partir de ahí acceder a pié, luego, al pasar nos detuvimos en la Ermita de la Virgen de la Misericordia, que por sus dimensiones bien merece ser Santuario, cuyo Santero, hombre mayor muy agradable, nos lo mostró y explicó todo, el cual lo abre al público todos los días. En su perímetro existen bancos, mesas y barbacoas. Más tarde llegamos a Belmonte, donde nos detuvimos a comer en “Casa Quico”, lo mejor… la sombra abundante para la AC en la acera de enfrente, y ya poquito a poco hasta casita, compramos “Miguelitos” en el Área de Servicio 10 km antes de Albacete y ahora sí, se acabó lo bueno y a pensar en otros lugares para próximas salidas.
Duración: 6 días Kilómetros: 1860 Gastos: 363 € (Gasoil incluido 217 €) Temp. Min.: 0’5º Temp. Max. : 19º
© Coqui y Johnny. Abril de 2009 |
Plaza Mayor de Briviesca
Ayuntamiento de Briviesca
Colegiata de Santa María (Briviesca)
Claustro del Convento de Santa Clara (Briviesca)
Perspectiva de Frías
Casas colgadas (Frías)
Calle medieval (Frías)
El Castillo dominando la población (Frías)
Vigilándolo todo (Frías)
Siempre presente (Frías)
Ayuntamiento de Frías
Iglesia San Vicente (Frías)
Torre del Homenaje
Otra perspectiva del Patio de Armas
Desde lo más alto de su Torre
Panorámica del Parking (Frías)
Panorámica de Frías y su Valle
Perspectiva de Frías, desde Tobera
Puente fortificado, sobre el Ebro (Frías)
Puerta sobre el puente de acceso a Frías
Zona recreativa junto al puente (Frías)
Ermita de la Virgen de la Hoz, debajo, la Ermita del Cristo de los Remedios, junto al puente romano (Tobera)
Cascadas del río Molinar (Tobera)
Otra perspectiva
Y otra cascada
Y otra cascada más
Torre de los Bonifaz (Lomana)
Cuevas de los Portugueses (Desfiladero de la Horadada, Trespaderne)
Perspectiva de las cuevas
Necrópolis Altomedieval en Quintana María
Población de Herran
Parking en Herran
Área recreativa al inicio de la ruta senderista Herran-Ribera
Vista de parte de la ruta (Herran-Ribera)
Ermita de San Roque (Herran-Ribera)
Panorámica de una de las cascadas de la ruta
Paso estrecho por uno de los desfiladeros
Bonita panorámica (Herran-Ribera)
Panorámica de parte de la ruta (Herran-Ribera)
Otro paso estrecho
Prado previo a la llegada a Ribera
Panorámica del pueblo fantasma de Ribera
Puerta de acceso en la Iglesia Medieval de Ribera
Pinturas en su altar
Pinturas en el resto de paredes
Jaula de protección para las pinturas
Comenzamos el retorno hacia Herran
Castillo artesanal en Cebolleros
Otra perspectiva del mismo
Plaza Mayor en Medina de Pomar
Casco histórico con arco de entrada a su fondo (Medina de Pomar)
Alcázar de Los Velasco, Museo Histórico de Las Merindades (Medina de Pomar)
Parroquia de Santa Cruz (Medina de Pomar)
Arco de la Cadena (Medina de Pomar)
Puerta de Oriente (Medina de Pomar)
Arco de la Judería (Medina de Pomar)
Murallas que rodean el casco histórico (Medina de Pomar)
Monasterio de Santa Clara (Medina de Pomar)
Impresionante vista de Puentedey
Panorámica del “puente”
Otra perspectiva
Panorámica de Puentedey
Casa-Fuerte de Los Velasco (Puentedey)
Cañón del río Ebro, desde su mirador voladizo (dirección Pesquera de Ebro)
Otra panorámica del mismo
Iglesia en Población de Arreba
Plaza principal (Población de Arreba)
Llegada a Orbaneja del Castillo
Cascada que desciende desde Orbaneja del Castillo
Riachuelos entre sus casas
Otra perspectiva
Riachuelo entre sus calles
Procedente de su nacimiento en el centro del pueblo
Vista del nacimiento (Orbaneja del Castillo)
Construcciones típicas (Orbaneja del Castillo)
Otra perspectiva
Bonito rincón
Iglesia con portada del S-XVIII (Orbaneja del Castillo)
Un pueblo muy rural (Orbaneja del Castillo)
Bonito rincón (Orbaneja del Castillo)
Perspectiva de su entorno (Orbaneja del Castillo)
Otra perspectiva
Y otra más
Piscinas naturales (Orbaneja del Castillo)
Panorámica de Valdelateja
Puente romano sobre el río Rudrón (Valdelateja)
Formación rocosa camino al Pozo Azul (Covanera)
Pozo Azul (Covanera)
Arco de Santa María (Burgos)
Lateral de la Catedral de Burgos
Plaza de La Libertad (Burgos)
Catedral de Burgos
Panorámica de Sepúlveda
Parking en Sepúlveda
Arco o Puerta Ecce-Homo (Sepúlveda)
Iglesia Virgen de la Peña, con su torre románica S-XII (Sepúlveda)
Hoces del río Duratón, desde la I. Virgen de la Peña
Hoces del río Duratón, desde la I. Virgen de la Peña
Plaza de España y Cárcel de la Villa (Sepúlveda)
Puesto típico (Sepúlveda)
Tienda fósil (Sepúlveda)
Parking Monasterio de Uclés, a nuestra llegada
Centro de Interpretación de Segóbriga
Teatro Romano (Segóbriga)
Circo Romano (Segóbriga)
Foro o Plaza de la ciudad (Segóbriga)
Visita guiada (Segóbriga)
Panorámica de parte de lo excavado (Segóbriga)
Ermita Virgen de la Misericordia (Puebla de Almenara)
Área recreativa junto a la Ermita (Puebla de Almenara)
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